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¿PARTICIPACION O REPRESENTACIÓN?



Cuando nos referimos a participación o representación, hacemos alusión a Democracia, y esta puede ser vista desde diferentes puntos de vista, por ejemplo; “Democracia es aquel sistema institucional de gestión de las decisiones políticas que realiza el bien común, dejando al pueblo decidir por sí misma las cuestiones en litigio mediante la elección de los individuos que han de congregarse para llevar a cabo su voluntad”. (Joseph Schumpeter)

¿Cuáles son las características del sistema democrático salvadoreño?, hablamos entonces de pluripartidismo, es decir un sistema político basado en la existencia de varios partidos políticos. El principio de la mayoría, esta característica  hace alusión a que la democracia es la regla de la mayoría, para la resolución de conflictos y la toma de decisiones, sin embargo no es u poder absoluto, este mecanismo exige respeto a los derechos de la minoría y los conflictos que pudieran surgir de ello


La democracia puede además tener más elementos constitutivos, si nos basamos a la definición de Schumpeter, podemos mencionar: La competencia, se da una lucha de competencia por el voto del pueblo, al darle al pueblo el poder de elegir quienes van a gobernar. También mencionamos las elecciones como segundo elemento constitutivo, estas son consideradas como uno de los indicadores fundamentales de la democracia, ya que se constituye el procedimiento en donde esta  se materializa. Una condición indispensable.

¿Qué decimos entonces del constitucionalismo?,
Este podría ser considerado como un característica adicional, o un elemento constitutivo. Al respecto es necesario realizar una separación entre los conceptos de constitucionalismo y democracia, puesto que bajo esta, existe la posibilidad de asignar un poder absoluto al pueblo, pero en un sistema constitucional ello implicaría a su vez establecer límites.
La teoría democrática ha evolucionado en el tiempo de acuerdo al momento histórico y las particularidades de cada país y región. En este sentido la democracia no solo se manifiesta en la selección de los gobernantes, implica el componente de participación, sino también en la capacidad de exigir cuentas sobre las decisiones y acciones que estos ejecutan, es decir que implica también un componente de rendición de cuentas

¿El pueblo salvadoreño tiene participación democrática? Álvaro Artiga propone dos indicadores  como dimensiones en su esfuerzo para medir la democracia en El Salvador

Dimensión 1. Participación: tanto en la toma de decisiones, como en la implementación de las misma


Se considera que una decisión política será más democrática en la medida en que participe la mayor cantidad posible de individuos o grupos en la misma, en este sentido, lo democrático hace relación a que en el proceso de toma de decisiones, se toma en cuenta y participan la mayor cantidad de puntos d vista de actores.
Bajo esta lógica el autor propone como indicadores:
·         La participación electoral.
·         La participación de mujeres en la Asamblea Legislativa.
·         Mayorías legislativas.
·         Gobiernos municipales mayoritarios o minoritarios.
·         Iniciativa de ley.

·         Mecanismos de democracia directa.


Dimensión 2. Rendición de cuentas.
Esta dimensión hace referencia a que la participación en la selección de gobernantes debe ir acompañada por la capacidad para premiar o sancionar a los mismos, según haya sido su desempeño, en el cargo para el cual fueron seleccionados. Está relacionada de manera directa con el esfuerzo de evitar el abuso de poder y autoridad de los gobernantes y funcionarios.

Pueden diferenciarse dos clases o tipos de rendición de cuentas:
  •        Vertical, cuando es ante los ciudadanos, a través de controles electorales (por medio del voto) y sociales (asociaciones cívicas o medios de comunicación), cuando los procesos electorales forman parte del ejercicio de rendición de cuentas, la ciudadanía participa como votante.

    ·         Horizontales cuando los controles vienen de una institución pública; buscaría por un lado, evitar la transgresión ilegal por parte de una agencia estatal de la autoridad de otro y por el otro, combatir la corrupción en tanto en las ventajas ilícitas que los funcionarios obtienen para sí mismos y asociados. En El Salvador instituciones como la Corte de Cuentas de la Republica, la Fiscalía General de la Republica y la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, realizan este tipo de labor.


De cara al estudio de en esta materia así como de la dinámica en la política salvadoreña durante el periodo de estudio, las variables que se proponen analizar sobre la democracia en El Salvador son la institucionalidad democrática, la participación ciudadana y los procesos electorales.

En cuanto a la variable de participación ciudadana, se toman en consideración variables como las elecciones libres y periódicas, el multipartidismo, la regla de la mayoría, la rendición de cuentas tanto vertical como horizontal, los procedimientos de acceso a la información pública y la conformación de los gobiernos municipales.

Para el juego de la democracia en cuanto a la participación, es que todos los ciudadanos tengan derecho de elegir a sus representantes por medio de elecciones libres, uno de los ejemplos más claros está en la realidad política salvadoreña en la reciente aprobación de la conformación de Concejos Municipales Plurales, en los que la participación de todas las fracciones partidarias asegura una mayor representación popular en la toma de decisiones.

Por otra parte, la participación también implica poder acceder a la información que se genera en las instituciones y que es de interés público, puesto que ello asegura la transparencia y reduce el margen para la corrupción. En la medida que los ciudadanos estén bien informados podrán tomar las decisiones más adecuadas, sobre todo al momento de elegir a sus representantes.

Finalmente en la variable de procesos electorales se consideran las innovaciones en el sufragio universal, el sistema electoral y el sistema de partidos. Por mucho tiempo, la democracia fue considerada únicamente como un mecanismo para la elección de representantes y a pesar de ir más allá de un procedimiento electoral, los mecanismos y procesos de elección constituyen indicadores básicos del estado de una democracia así como el punto medular de análisis para su funcionamiento. La importancia radica entonces, en identificar las dinámicas de los procesos electorales y se extiende a la exploración de los aspectos relativos a procesos de tomas de decisión a nivel gubernamental y municipal

Sin embargo la formación del ciudadano es, sin duda, una de las metas más importantes y prioritarias de las agendas político-educativas. Tanto en democracias débiles e incipientes, como en aquellas ya consolidadas, la construcción de una ciudadanía crítica y participativa parece ser la clave para resolver la diversidad de conflictos emergentes que reflejan la profunda crisis que afecta actualmente a este régimen: desigualdades, exclusiones y discriminaciones, en algunos casos; corrupción política, apatía y escepticismo político, entre otros. La salud del sistema, la supervivencia de sus instituciones y las capacidades de gobierno, pero sobre todo de legitimidad, dependen de las acciones ético-educativas que se encaren a efectos de capacitar a cada ciudadano para la práctica responsable, racional y autónoma de su ciudadanía.

Esto puede generar un mejor entendimiento del Estado con el pueblo porque se verán involucrados en las decisiones políticas que se tomen pero también se debe considerar que tanto la democracia representativa y participativa se necesitan de las dos para que de esa manera pueda funcionar en concordancia y las personas puedan tener una mayor credibilidad.

Para que en El Salvador  haya participación ciudadana se necesita que haya ajustes empezando en la constitución, para que haya más mecanismos de participación y de ese modo los ciudadanos puedan elegir a sus representantes de una forma trasparente y lograr una democracia creíble y convincente.

 En cambio en el sistema representativo al haber apoderado el ciudadano mediante el sufragio su voluntad política a quien lo representa el punto de alcance del poder  pasa  sin duda a  los representantes y en los partidos como alianza unida, y ya no reside en el pueblo. La clase política forma más bien una oligarquía de capacitados que concentra y defienden a capa y espada sus propios intereses, dentro de un atmósfera general de caos e irresponsabilidad. Por lo que hoy en día, en una época en que quienes poseen poder de decisión tienen en mayor grado los poderes de nominación y de captación que el propio electorado, terminan constituyendo una circulo de “expertos”, de altos funcionarios y de técnicos.


Fuente:
1. 
SCHUMPETER, J. Socialismo y democracia. Otra teoría de la democracia, Fondo de cultura económica, México D.F, 1993, p.233



2. Arevalo, R. Sociología Política. Características del sistema democrático salvadoreño, El Salvador, 2016, p.135

3. Arevalo, R. Sociología Política. Dimensiones e indicadores de la democracia en El Salvador, El Salvador, 2016, pp. 159-162

4. ARTIGA GONZALES,  A. Gobernabilidad y Democracia en El Salvador. Op cit, p. 84

5. Para Artiga González,  Gobernabilidad y Democracia en El Salvador. Op cit, p. 172, la definición de Democracia está directamente relacionada con la definición de gobernabilidad. en este sentido define la gobernabilidad como “la capacidad del sistema político para adoptar decisiones vinculantes y ponerlas en práctica”. Por ello, al utilizar la dimensión de Participación y Rendición de cuentas, para medir la democracia, lo hace utilizando los elementos definitorios de gobernabilidad.

6. (Arévalo, R. Chicas, K). Material de lectura “Sociología Política”. Universidad de El Salvador,  Facultad de Jurisprudencia y ciencias sociales,  Escuela de Relaciones Internacionales. Mayo, 04, 2016. pp. 135, 159-162